En 4º de Comunicación Audiovisual se da una asignatura titulada Producción Audiovisual. A esa altura de licenciatura, es extraño ver cómo tantas estudiantiles manos se levantan ante un tema que les suena extraño cuando no debería. Dejan por un momento su timidez (algo característico en nuestra rama, no se en los periodistas y publicistas) y lanzan su cuestión:
"¿Cómo que la posproducción audiovisual es la comercialización de un film y no los acabados finales (montaje, mezclas, etc.)?"
Alguien que entienda algo de cine podrá extrañarse. Según los profesores, la posproducción engloba
todo aquello que se realiza tras la obtención -producción- del film. Es decir, lo que conlleva la búsqueda de distribuidora, el tiraje de copias, etc. Las acciones que llevamos cuando ya tenemos en la mano nuestra copia estándar bien acabada, montada, todo hecho. Sí, esa de la que saldrán,
grosso modo, las demás copias (después del internegativo y demás). Al igual que la preproducción es la fase en la que se idea el proyecto entre los mandamases del mismo. Dicho de otro modo, cuando director, guionista y productor se reúnen para debatir puntos del futuro proyecto. Antes de saber las localizaciones, organizar el catering, ver las empresas auxiliares... (Pincha en la foto. Para una vez que dibujo...)

En cierta manera, es verdad, tiene un sentido conceptual: se produce una obra y, por tanto, las fases anteriores y posteriores a esa producción deben llamarse como ellos afirman. Una fase anterior con el característico prefijo "pre" y una fase posterior con el prefijo "pos" (derivado de
post en realidad, ¿no?). La obra no acaba de estar producida hasta que no se terminan los detalles finales. Por tanto la posproducción es coherente con ser la fase siguiente a ese fin de acabados, lo que coincide con la comercialización.
Ahora bien, supuestamente es una asignatura teórica de una actividad que se desarrolló antes de escribirse praxi alguna sobre los conceptos, problemática del medio o lo que sea (no me imagino libros de producción en los años 20...). La asignatura Producción Audiovisual es consecuencia de la práctica, al igual que otras ciencias observan la naturaleza o la realidad (la
práctica) para sentar bases teóricas. Entonces, y aquí viene la pregunta, ¿por qué según estos señores llaman así a estos procesos y no nos atenemos a la nomenclatura de la profesión?
Me explico, si le dices a un operador de cámara que tu cortometrajes está en fase de posproducción, lo primero que entenderá él será que tú estas ahora editando/montando la película, o con el rollo de pulir la banda sonora, o intentando aunarlo todo en una copia, etc. Lo que menos pensará por postproducción será que estés buscando una distribuidora o negociando por otras ventanas.
Esta ridícula confusión viene de la traducción americana
post-production y
pre-production. Sí, puede ser error de los españoles no ser fieles al concepto que conllevaría la traducción literal. Pero no deja de ser significativo como unos supuestos profesionales, en vez enseñar la verdadera acepción de la palabra en el medio profesional, adecuen el concepto a su mirada, a su entender y no al que es empleado. Resulta curioso que en su afán de preservar una pureza lingüística en español, caigan en la creación de más conceptos y explicaciones vanas que lo único que consiguen es añadir más paja a una cuestión sencilla (entendible y fácil de memorizar pre/post-pro. y producción). Terminaremos aprendiéndolo así para aprobar, claro. Pero, ¿de qué sirve esa insistencia?
De ahí que aparecieran varias manos levantadas indagando en la cuesitón de tan extraña nomenclatura. El profesor, amable, no cejaba en intentar explicarlo lo más claro posible. Algo que se agradece. No obstante, es un colmo cuando él mismo comenta que "esto es así en la asignatura, aunque es cierto que cuando salgáis ahí fuera será al revés...". ¿Entonces para que sirve esta clase de teoría?