Todos los españoles querían que ganase Alonso. Que cumpliese con una buena carrera lo que fue un mal año. Que dejase claras las posiciones de la Fórmula 1 y quien vale y quien no. Un mensaje claro para Dennis y su pupilo Hamilton. Pero nada fue lo esperado. ¿Decepción española? ¿Decepción para Alonso? Puede que sí.
Aunque vistas las expectativas, el campeonato no pudo acabar de mejor modo. En mi opinión, porque:
- McLaren aprenderá así a ser más honesta con los demás y consigo mismo.
- Hamilton comprobará, entre otras muchas cosas, que la experiencia es un grado, y la avaricia un mal acompañante.
- Alonso, que no todo el monte es orégano, y que la humildad también le viene bien.

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